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PULSE MIAMI 2011

la séptima edición

PULSE es la principal feria independiente en Estados Unidos dedicada exclusivamente al arte contemporáneo. PULSE Miami abrió por primera vez en 2005 luego del éxito de su hermana más grande en Nueva York, buscando la oportunidad de combinar galerías reconocidas con espacios emergentes para dar acceso a los coleccionistas y público en general con una amplia variedad de propuestas en proyectos específicos.

Desde hace tres años, los famosos estudios cinematográficos Ice Palace han sido la sede para albergar todas las obras artísticas que PULSE Miami recibe: entre 16 proyectos de instalaciones, esculturas y murales dentro del área de PULSE Projects, el salón lounge de PULSE Video, un área destinada al PULSE Performance y una carpa independiente para IMPULSE dedicado a presentar a varias galerías invitadas por el Comité con el fin de organizar exhibiciones individuales con piezas creadas en los últimos dos años donde al ganador se le otorga un premio reconociendo el mejor proyecto curatorial; forman la totalidad de la feria.

El área se va engrandeciendo desde que entras, varias piezas –por instinto sabes que son la obra que adorna el jardín central– resaltan por su magnitud, las más sobresalientes fueron la Sphere (2011) de Dan Gioia, un proyecto muy interesante que va de la necesidad del contacto físico para la supervivencia expuesto en una enorme esfera de zacate y acero que necesita ser girada por el espectador con el fin de obtener la energía del sol en todos sus lados evitando la muerte prematura. Otra instalación Smoke and Mirrors / Nothing to See Here (2011) del argentino Santiago Taccetti confronta al espectador como un gran juez de los mecanismos de seducción, una parodia de lo que significa la otra cara del sistema artístico y la ilusión que enfrenta. Adentro de la carpa flotaba un enorme bote salvavidas de vinilo y madera de Michael Dinges (Lifeboat: The Wreck of the Invisible Hand, 2011), grabado en su exterior con textos alusivos a la mano de obra, el consumismo y el medio ambiente, así como las consecuencias políticas y sociales de los excesos de la globalización.



Los artistas que destacaron para nosotros al recibir el impulso durante la séptima edición fueron Jim Campbell (Hosfelt Gallery, Nueva York) en una pieza titulada Expolded View (2011), una exploración del mundo análogo y su representación digital proponiendo la metáfora que comprende al talento humano como conocimiento frente al almacenaje matemático de datos o información. La Estación Arte Contemporáneo (Chihuahua, México) curó el trabajo de la artista tijuanense Laura Ortíz Vega, su propuesta va de registrar grafitis y recrearlos en pequeños cuadros que interviene con ceras para luego estamparlos con hilo logrando una artesanal serie de pinturas callejeras. La joven artista conceptual Nici Jost (balzerARTprojects, Basilia) juntó varias piezas dentro del pink Project que narra la potencia científica y espiritual de elementos comunes recorriendo caminos múltiples de la expresión humana: deseos o sueños en manifestaciones físicas. El paraíso infantil en la Molli Yu Gallery (Kyoto) del dueto Paramodel (Yasuhiko Hayashi y Yusuke Nakano) recreó el universo paralelo de un grafitero moldeado con rieles de pistas que cubrían las paredes del espacio, la influencia de los niños en Paramodel los lleva a difundir la maleabilidad del arte incluso en la transportación de comida. Por último Norman Mooney (Cause Contemporary, Brooklyn) guardó la relación entre las fuerzas de la naturaleza con la insignificancia del ser en piezas de aluminio etéreas, minimales de una sensibilidad abstracta.



En la galería de imágenes podrás dar el recorrido virtual de PULSE Projects con las piezas que consideramos más emblemáticas este año.

pulse-art.com


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