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EL PAISAJE TE ANALIZA

jorge mayet

Describe el interior con elementos exteriores, separa las piezas del exterior para recomponerlo, decir esto es lo que veo, lo veo así. El hiperrealismo de Jorge Mayet rescata al paisajismo de la cámara fotográfica para trasladarlo al lienzo o convertirlo en escultura, pero de tal manera que el espectador lo sepa imposible al mismo tiempo que congruente.

Fue en Cuba, en 1962, cuando los ojos de Mayet vieron la luz por primera vez; esa luz en la mirada lo ha llevado a percibir transformaciones que se expresan a modo de montañas, árboles, camino, cielo: ingredientes de la Tierra. Sus primeros galardones importantes los obtuvo antes de graduarse, en 1984; tales premios fueron el primero y el segundo del XVII Salón de la Propaganda Gráfica de La Habana. Luego, en el 90, se graduó en Pintura por la Academia Nacional de Bellas Artes, también en La Habana; tres años después recibiría un reconocimiento en el aniversario de su alma mater por su ejecución en la clase magistral de Paisaje.

Hasta la fecha su trabajo ha sido difundido por medio de doce exposiciones individuales incluyendo una en el Art Basel de Miami 2009 titulada Deseo; también en veintiséis colectivas en varias ciudades del mundo entre las que se cuentan Berlín, Mallorca, Nueva York, Bogotá, el D.F. e incluso la Playa de Holbox.

Del 17 de julio al 15 de agosto, una exhibición minimalista que muestra obras nuevas de Mayet estará montada en las paredes de la galería Sakshi de Taipei. Las piezas, como una evolución en la carrera del artista, aíslan ciertos objetos que debieran ser parte un todo natural. De esta manera, entre dos trozos de pasto flotantes –uno soporta una casa mientras que el otro es el origen de un árbol seco– se tiende un puente de raíces; sin el ruido que provocaría el resto de la panorámica, se clarifica el nexo que pareciera que los humanos nos hemos empeñado en reventar.

Por cierto, una de las constantes en las obras de Jorge es la ausencia de figuras humanas. En ninguna de sus cuatro series representativas – Relatividad, One Way… Desde la Distancia, Natural Game, Desde la Otra Orilla– existe alusión alguna a las personas. Es como si él, en lugar de ver hacia fuera, estuviera retratando su interior, uno con el que fácilmente podrían identificarse muchos otros. Cielos tempestuosos, calmados horizontes, mágicas corrientes de aire: todo coexiste en el inventario mayetiano para decir lo que no pueden por sí solas las pupilas.


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